Si decidimos ser nuestros propios jefes, primero es importante definir qué significa emprendimiento, correspondiente a cualquier actividad nueva que hace una persona, que puede tener como finalidad lograr ganancias económicas o no; Por otra parte, o como antagónico tenemos el autoempleo es una modalidad de trabajo que consiste en generar ingresos de forma autónoma según la RAE. Entendiendo esto, podemos denotar que, para ambos ejercicios laborales, se requieren competencias duras y blandas para llevarlos a cabo.
Resaltaremos en este escrito las competencias que necesitan ejercer dependiendo de la etapa en la que se encuentre el emprendimiento, ya que existen cuatro etapas específicas para un producto en general.
1. Introducción del producto
En la que se deben tener competencias tales como búsqueda de información que se relacione directamente con el emprendimiento y con el producto que se va a ofrecer de este nuevo negocio, debemos casarnos con esta idea, ya que nos permite ofrecer todos los aspectos de nuestro negocio, también es importante aprovechar las oportunidades que se den en esta etapa, como llegar a buenos clientes y conseguir los mejores proveedores, para lo que necesitaremos un pensamiento crítico que nos provea para aprovechar justamente las instancias que se den para desarrollar y ejecutar la competencia de la negociación, logrando cumplir con las metas de venta que se requieren para seguir en el siguiente paso.
2. Crecimiento
Debemos tener y ejecutar competencia como; orientación hacia los resultados, en la que, debemos buscar contantemente el cumplir con las metas de forma eficiente y eficaz para que nuestro negocio pueda cumplir con las metas, así mismo, la flexibilidad en este punto es super indispensable, ya que, se pueden presentar situaciones donde es necesario poder ceder frente a algunos requerimientos de los clientes que puedan favorecer el emprendimiento. La comunicación efectiva, permitirá que puedan fluir las instancias de negociación y que existan las oportunidades en las que las solicitudes de nuestros clientes queden claras y/o lo que brindaremos en nuestro negocio, por lo que en este punto debemos destacar la competencia de liderazgo, ya que, aquí debemos saber, explicar y determinar las normas que se establecerán, para quienes trabajaran con nosotros como también con nuestros clientes.
3. Madurez
Está relacionada ya con la estabilidad de este emprendimiento, por lo que es importante tener como competencia la innovación ya que es relevante que podamos generar diferencias en el producto o un diferenciador de nuestra marca, que nos permita generar más acercamiento con los clientes, por otra parte, tenemos la planificación y la organización de todos los aspectos que genera nuestro emprendimiento, tales como proveedores, clientes, entregas, producción, gastos y por supuesto todos los aspectos administrativos relacionados con el negocio. De igual manera, esto nos va a permitir gestionar nuestro producto, y mantener la venta en auge, manteniéndonos íntegros con respecto a nuestro producto, venta y todos los aspectos contables y legales que conlleva este emprendimiento.
4. Declive
Esta etapa es importante tomar en cuenta que no precisamente el término del emprendimiento, pero si posiblemente del producto inicial, por lo que aquí debes tener en cuenta tener la visión global de todos los aspectos relacionados con el que hacer con el producto o con el emprendimiento, esto debe ir de la mano con la resiliencia, ya que debemos tener consciencia de las posibilidades y dolencias que puedan presentarse en esta etapa, poder salir de la situación adversa en la que posiblemente sientas que esta el negocio, y para esto deberás tener tolerancia a la presión, lo cual no es igual, a la tolerancia a la frustración, ya que necesitaras, poder seguir adelante con el emprendimiento, teniendo en cuenta que la situación no es la misma que la madurez, quizás hay más demandas y menos producción o por el contrario, mucha producción y disminuye la venta, esto afecta directamente la zona de confort que antes de esta etapa ya se tenía.
No obstante, hay que resaltar qué si bien las competencias descritas se deben ver más desarrolladas en estas etapas, deben de igual manera estar todas y cada una de ellas a lo largo del emprendimiento, puesto que, posiblemente se requieran en momentos específicos de otra etapa, no necesariamente en las descritas anteriormente.
Maite Bolívar
Orientadora Laboral